Recuperar la memoria auditiva y otras estrategias con los mayores

 

Jornadas andaluzas

El catedrático Onésimo Juncos respondiendo a preguntas del público. (Fuente: J. L. F.)


Prevenir el deterioro cognitivo con una rehabilitación auditiva mediante audífonos o implantes, pero también volver a entrenar el cerebro para la percepción del habla. Son algunas de las estrategias abordadas en las jornadas andaluzas de AATSAP celebradas en Sevilla, con un protagonista especial: Enrique Salesa.

La relación que ya nadie discute entre el deterioro cognitivo y la pérdida auditiva, que resulta especialmente acusada entre los mayores, fue objeto de profundo análisis en las últimas jornadas organizadas por la Asociación Andaluza de Técnicos Superiores en Audiología Protésica (AATSAP) en Sevilla, en el IES Viveros, inauguradas por el responsable de este centro, Rafael Melero, el director del Instituto de Cualificaciones Profesionales, Luis Serrano -en representación de la Junta de Andalucía- y el presidente de AATSAP, Sebastián Bernal.

El programa arrancó con una descripción del funcionamiento de Otoscan, el sistema digital de toma de impresión del oído en 3D, presentado como « poderosa forma de captar paciente y fidelizarlos mientras se ofrece una solución personalizada de manera eficiente », según José Manuel Olmo, de Otometrics. Por su parte, Álvaro Riaza, del Grupo GN, aludió a varios estudios sobre plasticidad cerebral que recomiendan la adaptación de los audífonos en las etapas iniciales de la hipoacusia antes de que la reorganización cortical se vuelva difícil de revertir, cuando los mecanismos de interpretación de los estímulos cambian para intentar paliar esa pérdida de audición.

Plasticidad cerebral y genética

A continuación, la psicóloga Rebeca González, autora del libro « Cuaderno de ejercicios para potenciar la atención en personas con deterioro cognitivo leve », explicó cómo las experiencias, el nivel de estudios, la vida rica en estímulos y el bilingüismo, entre otros factores, frenan la pérdida de la neuroplasticidad del cerebro, aunque mueran sus neuronas con la edad. Asimismo, se refirió a la « reserva cerebral », su capacidad no modificable en algunas personas, por tener un cerebro más grande, más neuronas o sinapsis, lo que les proporciona una mayor resistencia frente a la degeneración neuronal.

Aunque aparte de esta condición innata o genética en ciertos individuos, esta especialista subrayó que el ejercicio físico también mejora el funcionamiento cognitivo, al incrementar la neurogénesis y el metabolismo, así como oxigenar el cerebro o mejorar la atención selectiva. Tanto este hábito como la estimulación cerebral antes mencionada «pueden retrasar o ralentizar el declive inevitable al envejecimiento y probablemente puedan detener el inicio de una demencia ». Una esperanza, sin duda, dado que en la actualidad ya se habla de « epidemia de demencia » con 44,4 millones de personas que la sufren en el mundo y una previsión de que subirá a 75,6 millones en 2030.


Onésimo Juncos, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad de Santiago de Compostela, abundó en cómo influye negativamente el deterioro cognitivo en la comprensión del habla y la comunicación y, en consecuencia, en los resultados de la rehabilitación auditiva con audífonos. También, en que la pérdida auditiva entraña un « mayor esfuerzo atencional » y, en consecuencia, un consumo de recursos cognitivos, con sobrecarga de los circuitos cerebrales y pérdida de la velocidad de procesamiento. De ahí que se produzca el deterioro en el procesamiento temporal auditivo, dificultades en la conciencia fonológica y para percibir estímulos auditivos breves y presentados rápidamente.

Frases más largas en los test

Montserrat Bonet, profesora ORL y Foniatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, señaló que el 60% de los fonemas no son visibles desde el exterior, por lo que los fonemas aislados no sirven para la rehabilitación auditiva. Por eso, recomendó palabras cortas o sílabas unicamente en los test auditivos, pero no para la rehabilitación completa de la audición, en cuyas pruebas resulta más aconsejable probar la comprensión de palabras más largas o frases.

También aporto el ejemplo de un tío suyo pianista que utiliza audífonos con cinco programas diferentes y puede interpretar este instrumento, además de disfrutar en conciertos de otros músicos. Ella trabaja en un programa de prevención para este gremio que sufre especialmente el deterioro de su audición por razones obvias, que se lleva adelante desde el Observatorio de Prevención Auditiva para los Músicos (OPAM).

La fonoaudióloga Ximena Hormazábal, de la Universidad de Chile, desentrañó mecanismos de atención psicológicos y de otros tipos no auditivos que influyen en la comprensión del habla por el Procesamiento Auditivo Central (PAC), en cuya evaluación hacen falta pruebas de observación (directa y cuestionarios), comportamental, electrofisiología (PEATC, entre otros), electroacústica (OEA) e imagenología.


En cualquier caso, hay que plantearse una batería mínima de pruebas y cuáles son los aspectos o procesos auditivos que se se quieren evaluar, y el paciente debe cumplir una serie de requisitos (audición periférica a partir de 40 dBHL simétricos, discriminación del habla desde el 70% con diferencia binaural menor del 20%, un nivel de atención y cognitivo compatlble con la tarea, nivel de lenguaje expresivo-comprensivo y cierta edad). Esta especialista chilena acompañó su disertación con un taller práctico de pruebas sobre el PAC.

El apoyo de la memoria gráfica y  visual

El homenajeado Enrique Salesa ofreció en su conferencia magistral pautas para ayudar a preservar y recuperar la « memoria auditiva », que resulta clave para el éxito de la rehabilitación con audífonos. « La memoria a corto plazo implica modificaciones funcionales y la memoria a largo plazo, modificaciones estructurales », y como la primera no perdura en el tiempo, « para que el estímulo quede memorizado, es preciso que el registro pase de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo, por lo que solo grabando la memoria en el material genético, se logrará su superviviencia », señaló el experto de la empresa de audiología con más solera de España, el Instituto Salesa (ver entrevista en el número 150 de Audio infos). Es más, mantener « en forma » esa memoria es algo que incluso se transmite en la genética a los hijos, al igual que puede haber una predisposición genética a la presbiacusia. No obstante, además de esas herencias, también se puede incidir en la epignética, las modificaciones a posteriori por el comportamiento y el aprendizaje.

Como factores que repercuten negativamente en esa « menor fijación en la memoria », aludió a una menor estimulación debida a la pérdida auditiva, por diferentes causas: deterioro de la Células Ciliadas Externas (CCE), de las conexiones sinápticas de las neuronas, del potencial endococlear (la estría vascular requiere energía para mantenerlo). Y como « soluciones » para mejorar la memoria auditiva, Salesa se refirió a proporcionar ayuda de la memoria gráfica, visual, lo que resulta difícil con palabras abstractas, números y nombres propios; facilitar el recuerdo con reglas nemotécnicas, asociando la palabra que hay que recordar con otras o con registros; y evitar la fatiga y el estrés, porque el nerviosismo empeora la situación.
Finalmente, anticipó que el uso de células madre todavía no va dar sus frutos hasta dentro de unos años y advirtió de ciertos riesgos con los OTC (los amplificadores de sonido) si no hay supervisión de un audiólogo.

J. L. Fernández