El bilingüismo favorece nuevas habilidades en hipoacúsicos

investigación

Dos estudios de campo realizados en España revelan que los hipoacúsicos bilingües desarrollan destrezas y habilidades superiores incluso a las de quienes se comunican solamente en un idioma. Mark Guiberson, Ph. D. de la Universidad de Wyoming, presentó los resultados en el transcurso de la II Conferencia sobre la Educación Bilingüe para niños con implantes cocleares y audífonos, celebrada en noviembre (2013) en Madrid y Barcelona, un evento de la comunidad de familias T-oigo.com, que coordina Dale Sindell.

La elección de España para la realización de estos dos trabajos de campo no era casual, puesto que el 53% de los adultos en el país –según el censo nacional recogido por el Instituto Nacional de Estadística- hablan dos idiomas o más, por la riqueza lingüística en varias comunidades autónomas, y porque el inglés es una de las lenguas extranjeras más habladas. Otros datos que dan una idea de esa realidad en nuestro país son las 379 escuelas estatales que están introduciendo programas educativos bilingües español-inglés en Madrid, y el hecho de que del 68% al 100% de los niños de la escuela primara están matriculados en ciclos de este tipo en algunas regiones.

Las comunidades autónomas de España son lingüísticamente ricas y el bilingüismo es natural, por lo cual, España es un país idóneo para los estudios sobre el bilingüismo para niños con sordera/hipoacusia, según enfatizó Mark Guiberson durante su exposición, en la que hizo hincapié en que no está comprobado científicamente que aprender una segunda lengua reste o dañe a la primera, sino todo lo contrario. De hecho, concluyó que los niños con pérdida auditiva que eran bilingües tenían un nivel más alto en su primer idioma que sus compañeros monolingües en su única lengua. No obstante, perduran ciertos prejuicios sin fundamento científico, contrarios a las tesis, por ejemplo, de Cummins, quien encontró evidencias para apoyar el modelo de la denominada “Competencia Fundamental Común (CFC)”, y todavía a un tercio largo de las familias (el 38% de las encuestadas) se las desanima, se les desaconseja educar a sus hijos en una comunicación bilingüe. Tal vez por eso, únicamente en un 59% de los hogares se opta por esta educación en dos idiomas, por lo que Guiberson diseñó un modelo y demostró cuáles son los factores que influyen en que una familia elija esa opción formativa para su hijo con pérdida auditiva.

Las personas que más influyen en su decisión son los familiares, los logopedas, y otras familias de niños con pérdida auditiva. Menos influyentes resultan los audiólogos y otorrinos, y los progenitores dan mucha importancia sobre todo a las opciones presentadas por los colegios. De hecho, piden más oportunidades y más cerca de casa, así como mayor información sobre las opciones de comunicación para poder tomar estas decisiones trascendentales. Durante su intervención, ante un centenar largo de padres y madres, logopedas, audiólogos protésicos y otros profesionales, el especialista norteamericano hizo un repaso de los estudios de investigación en el mundo sobre el bilingüismo y dejó constancia de que se habían realizado pocos longitudinales sobre niños con pérdida auditiva, por lo que abogaba por seguir investigando.

Con audífonos e implantes

“Los resultados de los dos estudios [en España] indican que los niños bilingües con pérdida auditiva manifiestan habilidades lingüísticas que son comparables o incluso más fuertes que las de sus compañeros monolingües. Es un descubrimiento positivo, que junto con el diagnóstico precoz de la sordera y el acceso temprano a tecnología como audífonos e implantes podría resultar en niveles de bilingüismo más altos en estos niños”, fue una de las conclusiones de Guiberson (en la imagen, junto con Sindell).

La familia, clave

Otra estadística que parece incuestionable para despejar cualquier duda sobre si el ser humano está capacitado para adquirir este doble código de comunicación es que 250 millones de personas en el mundo tienen una pérdida auditiva moderada, severa o profunda (según la Organización Mundial de la Salud, con datos de este mismo año) y entre el 50% y el 67% de la población del mundo es bilingüe, “por lo tanto, se debería esperar que un gran porcentaje de personas con hipoacusia vengan de comunidades donde se utiliza más de una lengua”, según Guiberson. Para ilustrarlo, también se expuso un caso concreto, con nombre y apellidos, el de Julia, que llegó a Estados Unidos desde México a la edad de 10 meses, y posteriormente se le detectó una pérdida auditiva bilateral de severa a profunda. Recibió un implante coclear a los cinco años, edad tardía para el protocolo recomendable, lo que no fue óbice para que aprendiera español e inglés, pese a que en su centro educativo lo desaconsejaban en un principio. A los tres años de la implantación, esta niña se manejaba ya con soltura en ambos idiomas y en la actualidad cursa estudios de secundaria y alterna las dos lenguas.

Tras evaluar mediante audiometría la frecuencia de cada uno de los tinnitus respectivos de los cuatro actores que aparecen en el filme, Albaro, Elena, Gotzone y el propio David, se reproducen estos zumbidos-pitidos para que el espectador pueda sentirse sucesivamente como todos ellos, mediante una técnica de “audio subjetivo”, similar a la más usual de “cámara subjetiva”, es decir, que en pantalla se sigue el relato cinematográfico tal como lo ven los ojos del protagonista.

El investigador estadounidense Dr. Mark Guiberson es autor de numerosos estudios relacionados con el bilingüismo para niños con trastornos del lenguaje. Ha publicado en muchas revistas científicas de referencia. Da clases en la Universidad de Wyoming y vino por primera vez a España como estudiante en 1996. Lea aquí el artículo de Guiberson (pdf en inglés).

Lea el pdf del reportaje completo en el número 104 de Audio Infos España, disponible en Audiology Worldnews Kiosk.

Por José Luis Fernández


Fotos: J.L.F., © Dip - Fotolia