Los psicólogos deben desactivar la "bomba de relojería" del tinnitus, según la BTA británica

 
 

estudio con 2.000 personas

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Un nuevo informe de la Asociación Británica de Tinnitus (BTA) expone la urgente necesidad de contar con psicólogos, con otros especialistas de atención sanitaria y un nuevo modelo de tratamiento estandarizado para evitar que el tinnitus se convierta en una "bomba de relojería". Durante la pandemia del coronavirus, muchos médicos de familia no derivan a estos pacientes al ORL y eso pasará factura.

El informe "This Is My Silence", publicado el 1 de febrero, recoge los resultados de una nueva encuesta realizada a más de 2.000 personas con tinnitus y pone al descubierto los problemas de salud mental que conlleva vivir con esta enfermedad tan incomprendida.

El informe revela que, desde marzo de 2020, se ha producido un descenso del 22% en el número de pacientes con tinnitus a los que su médico de cabecera les ha remitido a un especialista, a pesar del aumento de los casos, de su relación con la ansiedad y la depresión, y de las nuevas directrices del Instituto Nacional para la Excelencia Sanitaria y Asistencial (NICE, por sus siglas en inglés), que hacen hincapié en la importancia de las remisiones.

El estudio demostró que una cita con un audiólogo o un ORL tenía 1,7 veces más probabilidades de reducir los sentimientos de estrés en torno al tinnitus que una cita con un médico de cabecera, pero hay pruebas que sugieren que ya había una peligrosa falta de capacidad en los servicios especializados en tinnitus antes de la crisis por Covid-19, lo que hacía más difícil que los médicos de cabecera los derivaran. Desde entonces, uno de cada tres médicos de cabecera ha visto rechazada una derivación urgente a la atención especializada durante la pandemia.

Relajación de las medidas para la pandemia

Según la investigación, se han producido algunas mejoras en la calidad de las consultas de acúfenos de los médicos de cabecera desde que se publicaron las directrices del NICE sobre acúfenos en marzo de 2020. Sin embargo, las últimas cifras muestran que menos de la mitad de los médicos de cabecera siguen actualmente las recomendaciones, por lo que los expertos temen que la presión de la pandemia de Covid-19 haya reducido el compromiso de los profesionales sanitarios con las directrices y la disponibilidad de especialistas de atención secundaria.

David Stockdale, director ejecutivo de la Asociación Británica de Tinnitus, afirmó: "Dado que se ha descubierto que el virus Covid-19 y las medidas sociales adoptadas para mantenernos a salvo empeoran los síntomas del tinnitus en una elevada proporción de personas, los servicios sanitarios habrán experimentado un aumento de la demanda de apoyo de los pacientes con tinnitus".

A su juicio, "esta presión adicional ha puesto de manifiesto que necesitamos una inversión mucho mayor en los servicios de atención secundaria que prestan apoyo a las personas con tinnitus y que es necesario renovar la atención para mejorar el apoyo de los médicos de cabecera y de la comunidad mediante una mejor formación y un método de tratamiento estandarizado, de modo que todos reciban el mismo nivel de apoyo, independientemente de a quién consulten".

Fuente: BTA

P. W. (trad. J. L. F.)